
La preocupación por las posibles consecuencias económicas de los aranceles de Trump se apoderó de los mercados globales y sacudió el sentimiento de los inversionistas en distintas clases de activos. La aversión al riesgo se intensificó tras las nuevas advertencias económicas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la rebaja de la calificación crediticia de China por parte de Fitch. Los aranceles de represalia de Canadá, China y Francia —y la expectativa de que se impongan más— avivaron el temor a una escalada de la guerra comercial.
A esto se suma el ánimo cauteloso ante el discurso del presidente de la Fed, Jerome Powell, y el próximo informe de nóminas no agrícolas de Estados Unidos (NFP), lo que aumenta la incertidumbre.
El dólar estadounidense, las acciones, el petróleo crudo y los rendimientos de los bonos cayeron, mientras que las monedas tradicionalmente consideradas refugio, como el franco suizo (CHF) y el yen japonés (JPY), ganaron terreno. Sorprendentemente, el oro no logró aprovechar la debilidad del dólar estadounidense ni los flujos de aversión al riesgo, ya que las preocupaciones por la demanda de China, uno de sus principales consumidores, pesaron sobre el sentimiento.
Mientras tanto, criptomonedas como Bitcoin (BTCUSD) y Ethereum (ETHUSD) encontraron soporte en niveles más bajos y se estabilizaron tras las recientes pérdidas. El retroceso del USD ayudó a limitar nuevas caídas, pese al persistente pesimismo en el sector y a la aversión generalizada al riesgo en los mercados.
La debilidad generalizada del dólar estadounidense, impulsada por el temor a una contracción económica debido a los aranceles agresivos y por la incertidumbre sobre la capacidad de la Fed para mantener una postura restrictiva, impulsó a las principales divisas pese al panorama macroeconómico sombrío. Como resultado, EURUSD y GBPUSD alcanzaron sus niveles más altos desde principios de octubre de 2024, mientras que USDJPY y USDCHF cayeron a mínimos de seis meses.
Los datos débiles de EE. UU. y la disposición de la Casa Blanca a negociar una reducción de los aranceles con el Reino Unido también favorecieron una inclinación alcista. Sin embargo, a primera hora del viernes, el EUR y la GBP tienen dificultades para prolongar sus ganancias, ya que las señales mixtas de las minutas de la reunión de política monetaria del BCE, la postura de la UE sobre las represalias arancelarias y los datos más débiles de los PMI del Reino Unido ponen a prueba la convicción de los compradores.
Por otra parte, el gobernador del BoJ, Ueda, y el vicegobernador Uchida adoptaron un tono cauteloso en sus discursos, lo que moderó la caída del USDJPY. Sin embargo, las noticias de que Tokio está evaluando posibles respuestas a los aranceles de EE. UU., incluido quizá un presupuesto adicional, mantienen esperanzados a los alcistas del yen. Por otro lado, el USDCHF sigue cayendo, presionado por el atractivo del franco suizo como activo refugio y los indicios de una mejora en las relaciones comerciales entre Suiza y EE. UU.
La caída generalizada del dólar estadounidense ayudó al dólar australiano, al dólar neozelandés y al dólar canadiense a cerrar el jueves con avances. Sin embargo, las persistentes preocupaciones sobre las perspectivas económicas de China —un socio comercial clave para los tres países—, junto con la condición de estas monedas como divisas sensibles al riesgo, pesaron sobre el sentimiento y revirtieron a primera hora del viernes los movimientos del día anterior.
Como resultado, el AUDUSD y el NZDUSD registraron pérdidas, mientras que el USDCAD se recuperó desde un mínimo de cuatro meses, aunque su potencial alcista fue limitado por la persistente debilidad del USD. El petróleo crudo, principal exportación de Canadá, sufrió una fuerte caída al resurgir los temores sobre la demanda, junto con noticias de la OPEP+ que apuntan a posibles cambios en la oferta. El sentimiento también se vio afectado por la rebaja de Fitch de la calificación de China a «A», con perspectiva estable, lo que intensificó las preocupaciones sobre el crecimiento global.
Además, la cautela de los inversionistas ante los datos mensuales de empleo de Estados Unidos y Canadá, junto con el recrudecimiento de las tensiones entre ambos países —a pesar de cierto alivio en los aranceles en el marco del T-MEC—, contribuyó al rebote correctivo del USDCAD.
Pese a la debilidad del dólar estadounidense y a la generalizada aversión al riesgo, el oro retrocedió desde su máximo histórico y cerró el jueves en terreno negativo, con pérdidas que se prolongaron hasta el viernes temprano. El retroceso se produjo cuando los inversionistas adoptaron una postura más cautelosa ante el pesimismo económico en torno a China, uno de los mayores consumidores de oro del mundo, situación agravada por el cierre de los mercados de Pekín y Hong Kong.
Además, las condiciones técnicas de sobrecompra tras un repunte de tres meses, junto con la imposibilidad de cerrar la jornada por encima de la resistencia de $3,146, contribuyeron a la corrección del precio del metal precioso.



El petróleo crudo registró su mayor caída diaria desde julio de 2022, presionado por una aversión generalizada al riesgo y por la señal de la OPEP+ de que mantiene sobre la mesa un aumento de la producción, cuyo mayor impulso probablemente llegaría en mayo. La materia prima también se vio afectada por el aumento de los inventarios en EE. UU., el llamado de Trump a incrementar las perforaciones nacionales y el temor a una menor demanda de grandes consumidores como China. El movimiento se produjo a pesar de la debilidad del dólar estadounidense, que suele favorecer los precios de las materias primas.
Mientras tanto, las criptomonedas siguieron bajo presión: Bitcoin (BTCUSD) y Ethereum (ETHUSD) revirtieron el modesto rebote de la jornada anterior desde sus mínimos recientes. Aunque el repunte del jueves recibió cierto apoyo del debilitamiento generalizado del USD y del respaldo del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes de EE. UU. a un proyecto de ley sobre stablecoins, el pesimismo del sector y la aversión al riesgo siguen limitando el potencial alcista.
Aunque las reacciones globales a los aranceles de EE. UU. y los acontecimientos políticos relacionados seguirán dominando el sentimiento del mercado el viernes, los participantes también estarán atentos al discurso del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, y a los informes mensuales de empleo de EE. UU. y Canadá en busca de nuevas señales.
Los mercados esperan que Powell confirme las preocupaciones sobre la incertidumbre económica y los obstáculos de política monetaria. Esto, junto con unos datos de empleo no agrícola de Estados Unidos (NFP) más débiles y un menor crecimiento de los salarios, reforzaría la tendencia bajista del dólar estadounidense. Sin embargo, un optimismo inesperado de Powell o unos datos del mercado laboral estadounidense mejores de lo previsto podrían darle un respiro al dólar. Aunque el USD se debilite, los activos sensibles al riesgo, como las monedas de Australia y Nueva Zelanda, el oro, el petróleo crudo y las criptomonedas, aún podrían tener dificultades ante la actual aversión al riesgo. Mientras tanto, el dólar canadiense podría enfrentar una presión adicional si el informe de empleo local refuerza las expectativas de una política más moderada por parte del Banco de Canadá (BoC).
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