
El EURUSD pierde impulso en su rebote desde los niveles más bajos de casi dos décadas, mientras los operadores esperan la segunda subida de tasas del Banco Central Europeo (BCE). El principal par de divisas sigue un canal bajista de cuatro meses y las señales bajistas del MACD mantienen la esperanza de los vendedores, pese a la ampliamente esperada subida de 75 puntos básicos. Sin embargo, la expansión de Fibonacci (FE) del 61.8% de los movimientos de mayo a agosto, cerca de 0.9850, junto con un RSI casi sobrevendido, pone a prueba la posibilidad de que la cotización siga cayendo. Aunque los bajistas mantengan el control por debajo de 0.9850, respaldados por una decepción del BCE, el precio del par podría caer hasta el nivel FE del 78.6%, en torno a 0.9715. No obstante, cabe señalar que si el par no logra rebotar desde 0.9715, podría quedar expuesto a una caída hacia la línea de soporte del canal mencionado, cerca del nivel de 0.9600.
Mientras tanto, una sorpresa positiva del BCE podría impulsar de inmediato al EURUSD y poner a prueba la barrera de corto plazo: el nivel de la EMA de 20 días, cerca del nivel psicológico de 1.0000. Sin embargo, para que el par siga avanzando, el precio tendría que superar el mínimo de finales de julio, en torno a 1.0100. Aun así, es probable que los compradores se mantengan al margen hasta que se produzca una ruptura clara al alza de la línea de resistencia del canal mencionado, situada en 1.0170 al momento de redactar.
En general, es probable que el EURUSD siga bajo presión bajista, independientemente de los intentos del BCE por defender la moneda regional. Dicho esto, no se pueden descartar posibles rebotes intermedios.