
Tras marcar un nuevo mínimo de varios años la semana anterior, el EURUSD subió durante los dos últimos días. Dicho esto, los operadores del par esperan el miércoles las lecturas preliminares de los datos de inflación de agosto de la eurozona para encontrar un nuevo impulso, mientras ponen a prueba una línea de resistencia de hace dos semanas, situada en torno a 1.0050 al momento de redactar este análisis. Si los datos impulsan los precios por encima de este obstáculo inmediato, el nivel de la media móvil exponencial de 100 días (100-EMA), en torno a 1.0075, y el umbral de 1.0100 serán las últimas defensas de los vendedores. Cabe destacar que una subida del par por encima de 1.0100 permitiría a los compradores apuntar al nivel de retroceso de Fibonacci del 61.8% de la caída entre el 10 y el 23 de agosto, cerca de 1.090, donde el mínimo del movimiento de mediados de agosto, en 1.0121, podría frenar el avance temporalmente.
Por otro lado, los niveles de 0.9980 y 0.9950 podrían ofrecer soporte cercano al EURUSD si vuelve a caer. Después, el mínimo de 19 años marcado la semana pasada, en torno a 0.9900, podría captar la atención del mercado. También podría actuar como filtro a la baja la expansión de Fibonacci (FE) del 61.8% del movimiento entre el 12 y el 26 de agosto, cerca de 0.9860.
Por otra parte, un RSI estable y un MACD débil indican que los bajistas se están quedando sin impulso. Sin embargo, todo depende del Índice de Precios al Consumidor (CPI), recientemente conocido como Índice Armonizado de Precios al Consumidor (HICP).