
Jeffrey Gundlach, director ejecutivo de DoubleLine Capital, compartió un pronóstico negativo sobre la situación económica. El experto dijo que la recesión llegaría en unos meses, mientras los problemas económicos comenzaban a acumularse.
Como resultado, podríamos esperar que la Fed recorte las tasas por segunda vez este año. Los traders observan que aumentan las presiones económicas y se espera que la tasa de desempleo suba. En algún momento, la Fed tendrá que elegir entre la inflación y la economía. A medida que se agravan los problemas económicos y de desempleo, no tendrán más remedio que dejar de combatir la inflación.



El problema es que recortar las tasas en un entorno inflacionario puede ser todo un desafío. Una política monetaria así ejercería aún más presión sobre unos precios que ya son altos. En otras palabras, ante una recesión, la Fed se vería obligada a tomar medidas drásticas para contrarrestar sus efectos en el sistema financiero. Por lo general, estas medidas incluyen la expansión cuantitativa y el gasto deficitario.
Por lo tanto, la recesión llegará inevitablemente. La única pregunta es qué tan grave será. Los problemas de liquidez son la señal de alerta que hay que vigilar. La brecha entre lo que se puede obtener en el sistema bancario y en las letras del Tesoro se ampliará. La liquidez se reducirá.
La opción más evidente para afrontar la situación es vender acciones cuando repuntan. Vender cuando los precios caen parece imposible, dado lo volátiles que están los mercados. Todo esto hace que el oro sea un activo atractivo para las carteras de los traders, aunque su precio haya retrocedido hasta los 1.800 $. Incluso una pequeña tendencia bajista parece un escenario favorable, teniendo en cuenta que la FED está subiendo las tasas de interés.