
Ya sea por un triángulo ascendente o por un retroceso desde la SMA de 200 períodos, los bajistas de EURUSD muestran fuerza mientras los mercados esperan las nóminas no agrícolas (NFP) de EE. UU. correspondientes a julio. Dicho esto, la confirmación del triángulo bajista podría producirse con una ruptura clara por debajo de 1.0160, lo que podría dirigir al par hacia el mínimo anual cercano a 0.9950. Sin embargo, los niveles de 1.0090 y 1.0000, que marca la paridad, podrían ofrecer pausas intermedias durante la caída. Si los vendedores del par dominan por debajo del mínimo de 0.9950, la expansión de Fibonacci (FE) del 61.8% de los movimientos de finales de junio a julio, cerca de 0.9870, podría sumarse a las condiciones probablemente sobrevendidas del RSI y frenar nuevas caídas.
Por el contrario, la SMA de 200 períodos y la línea superior del triángulo mensual representan un obstáculo difícil para los compradores de EURUSD, en torno a 1.0280. Después, un avance hacia una zona horizontal que abarca varios niveles marcados desde mediados de junio, cerca de 1.0358-65, podría poner a prueba el impulso alcista. Sin embargo, cabe señalar que una subida sostenida del par por encima de 1.0365 podría permitir que los alcistas apunten al máximo de junio de 1.0588.
En general, EURUSD se mantiene dentro de una configuración bajista, y la ausencia de condiciones de sobreventa en el RSI y las señales bajistas del MACD aumentan las probabilidades de que la cotización caiga. Sin embargo, todo depende de cómo resulte el dato de empleo de EE. UU. correspondiente a julio. Una sorpresa negativa podría favorecer a los alcistas.